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6 etapas que captarán la atención de tu audiencia

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  • La primera es sencilla: Decide si te presentas tú mismo o dejas que te presente alguien más. Si te presenta alguien, prepárale lo que quieres que digan de ti. Y por favor, NUNCA les des un CV de Trabajo, dale un CV novelado de unos 700 caracteres como máximo.
  • La segunda es simple (aunque a veces nos cueste): Ocupa tu sitio en la sala, mira atentamente y "scanea" a tu público. Tómate tu tiempo, logra conectar con ellos y “siente” cómo ellos te prestan su atención.
  • La tercera es realizar dos preguntas de sacrificio: ¿Cuántos de ustedes…? ¿Y cuántos de ustedes no…?. El objetivo es involucrar al 100% del Auditorio en el tema, tanto porque lo conozcan, como porque lo desconozcan.
  • La cuarta consiste en agradecer y reconocer su interés y su asistencia. Aunque no les vaya a costar dinero, su tiempo es muy valioso. No olvides nunca aquello de “El Tiempo es Dinero”: Si tu tiempo es valioso, el suyo también lo es. ¡Aprécialo!
  • La quinta consiste en definir muy claramente los Beneficios que van ellos a obtener por escucharte a ti. Normalmente 3 Beneficios suelen contextualizar muy bien la presentación y fija en la mente de tu Auditorio qué es lo que van a obtener por escucharte.
  • La sexta es la más importante de todas: Gánate el derecho a hablarles de lo que les vas a hablar. Gánate el derecho a estar allí. Esto se consigue preparando tu mensaje en dos partes. Una primera parte en la que ganarás tu credibilidad en base a datos, títulos y experiencias pasadas (esta parte va dirigida al hemisferio racional de su cerebro). Y una segunda parte en la que les presentarás una historia que hayas vivido y que te vincule con su situación y/o con su interés (esta parte va dirigida al hemisferio emocional de su cerebro).

¡Y funciona!

A partir de ese momento, como dice el anuncio: "hacerlo inolvidable, es cosa tuya", pero partes con la ventaja de haber captado su atención y podrás administrar el interés que has despertado en ellos a lo largo del resto de la presentación.

Lástima que de pequeños no nos "enseñaran a comunicar"… hubiera sido una lección inolvidable que nos habría acompañado toda la vida!. ¡Cómo cambiaría todo si pudiéramos influir en nuestra audiencia!